A Lovesong for The Cure

Dicen que la música que escuchas cuando eres adolescente es la que te marca para toda la vida. Desde muy joven, desarrollé esta teoría en la que dice que las mejores amistades se forjan a partir de los gustos musicales. Así que cuando a los trece años intercambié con Michelle mi cassette de Disintegration, a cambio del Under A Blood Red Sky de U2, surgió una amistad que duraría hasta la fecha.

Wish salió en 1992, así que a lo largo de los 90´s The Cure me acompañó a través de un tiempo en donde en realidad importaba quién era Tu Banda Favorita. En 1996 conocí a Willy y nos hicimos novios. Compartimos lo mejor de la música de entonces y fuimos juntos a los conciertos de Smashing Pumpkins y U2. Fiel a mi teoría, actualmente seguimos siendo muy buenos amigos. Tengo un disco de Minor Victories que tengo que devolverle.

En 1999 estaba traduciéndole a Jorkas Open, la primera canción de Wish, mientras tácitamente pactábamos ser amigos por siempre. No ha habido momento bueno o malo el que no nos hemos acompañado desde entonces.

Para el año 2004, un asunto de salud y mala suerte haría que me perdiera el concierto de The Cure, causando esto un sisma entre Michelle y yo. Nos dejamos de hablar por algunos años, pero como dice mi mamá, hay canicas que se juntarán durante toda la vida, y ahora no hay día en que no hablemos.

En 2007, Alex, Eimy y Super planeábamos un viaje a Nueva York, y para nuestra alegría, The Cure anunciaba un concierto en el Madison Square Garden; ya teníamos los boletos comprados. Pero una vez más, la oportunidad de ver a The Cure por primera vez se me escapaba de las manos, ya que Robert Smith no se sentía listo para presentar el nuevo disco, 4:13 Dream, y daría por cancelado el concierto.

En 2017, Alex y yo tendríamos un bar llamado Radar Records, y para Halloween, decidimos hacer un tributo a The Cure, en donde yo tocaría toda la noche, disfrazada de Robert Smith. Willy me prestó varios discos y toqué toda la noche, una de las noches más memorables del bar.

Tributo a The Cure
Seguir leyendo A Lovesong for The Cure
Anuncios

Corona Capital Guadalajara 2019

El sábado 11 de mayo fue la segunda edición del Corona Capital 2019. A juzgar por los miles de personas que estuvimos ahí desde temprano, era un evento que esperábamos con ansias. Las cifras que he visto son de aproximadamente 50 mil personas.

Fui con un grupo de amigos quienes optaron por llevar su propio auto. Un acierto del que hablaremos más adelante. Desde temprano empezaba la carga vehicular a congestionar las vialidades hacia el Estadio Akron, donde sería el festival. Tenía muchas ganas de ver a The Joy Formidable ya que los vi en un Corona Capital y su vocalista, Ritzy Bryan, tiene una energía y voz impresionantes. Pero no alcanzamos a verlos, llegando apenas cuando White Lies estaban entrados en su show. Aprovechamos para comer algo (pork belly sandwich $140) para tomar fuerzas. Me alegró ver la sección de food trucks muy variada. El servicio fue rápido y cerveza en mano (doble $100), nos entregamos de lleno a las bandas.

Otro punto muy importante es el lugar del evento. Supongo que es complicado encontrar un espacio lo suficientemente grande para albergar las dimensiones de lo que un Corona Capital implica. Desgraciadamente había demasiado polvo y viento al principio y había escasos espacios de sombra. No debería ser que uno tenga que pagar para refugiarse del sol de mayo (32°C). Las filas para poder tomar agua potable (buena iniciativa aunque fue insuficiente el abasto) eran larguísimas. Y al final del evento dejó a muchísima gente a la deriva en un lugar alejado de transportes y vías de evacuación adecuadas.

Desde un inicio nos percatamos de que no teníamos internet en nuestros celulares. Esto fue una falla tremenda tomando en cuenta que mucha gente contaba con este servicio para encontrar amigos y lo más importante, salir del lugar por medio de servicio de Uber o Didi. Simplemente el internet no funcionó o lo hizo en breves momentos. Las lineas telefónicas eran intermitentes o nulas. Esto en  los Coronas Capital la Ciudad de México no ocurre. Y si acaso, hay torres con servicio de Wifi que permiten contactar al mundo exterior. Esto es un error clave que los organizadores tendrán que solventar en próximas ediciones.

Ya dejando a un lado estos grandes inconvenientes, hablemos de las bandas. Después de White Lies nos dirigimos al escenario Kia, donde dio inicio Rhye. La hermosa voz del canadiense Mike Milosh nos hizo olvidar los detalles anteriormente mencionados y empezar a soltar el cuerpo. Fue algo gracioso ver a Milosh portando un look de misionero en Semana Santa (jeans, camiseta blanca y paliacate). Ciertamente haber escuchado Taste en vivo fue una experiencia religiosa.

Llegó el turno de Goo Goo Dolls. Junto con OMD, dieron el toque chavorruco que nunca se olvida en este festival. Yo sí tuve buenos recuerdos de esta banda, y pude escuchar a muchos contemporáneos cantar Name, Broadway o Black Baloon. La primera grata experiencia colectiva la tuvimos cuando cantaron Iris, que gracias a Un Angel Enamorado hicieran famosa. Ya estábamos de lleno en el festival y se empezaba a olvidar el mundo externo.

Fuimos a la zona de bebidas y nos tomamos un mojito de Bacardi ($140).  Muy refrescante y todo, pero una generalidad fue que en todas las barras el servicio fue muy lento. A mi gusto les faltó más barras y mejor equipadas. Una amiga me cuenta que a las 9 pm ya no tenían botellas de agua. Incluso la mineral escaseó. El vino tinto que había por ahí también se terminó antes de las 10. Eso, no debería de sucederle a una organización acostumbrada a lidiar con el doble de participantes, comparados con las ediciones de CDMX.

Mientras Alicia hacía fila para comprarse un vodka ($115), dio inicio Yeah Yeah Yeahs justo al atardecer. El momento mágico en donde se ponía el sol, y Karen O cantaba Y Control, no se me olvidará nunca. Dio gusto cómo supieron incluir sus mejores canciones y cómo el momento cúspide dejó admirados a Karen, Nick y Brian, cuando los miles de asistentes coreábamos Maps. La  banda cerró con una impresionante interpretación de Date with the Night. En cuanto a comunicación y conexión con la audiencia, Yeah Yeah Yeahs se llevó la noche. El lado espectacular se lo llevaron The Chemical Brothers con un show de visuales verdaderamente fuera de serie. Personalmente Swoon y Temptation/Star Guitar fueron mis favoritas.

Estando acostumbrados a las distancias del Foro Sol, los escenarios en Guadalajara estaban bastante cerca. Fue fácil recorrer los escenarios para disfrutar de Phoenix mientras iniciaba The Chemical Brothers. Y como esta mujer no es una isla, me uní a mis acompañantes en una de las amenidades del festival: las sillas voladoras patrocinadas por Aeroméxico. Estuvo perfecto ver el inicio de The Chemical Brothers mientras giraba al atardecer apreciando el panorama entero. Mientras se encendían las luces, el calor iba disminuyendo.

Finalmente, nos dirigimos a tomar un último trago, algo de cenar y esperar a que diera incio Tame Impala. Me pareció una banda excelente para cerrar, ya que había muchos soldados caídos que gracias a estar en el festival desde temprano, ya no podían brincar, ni estar de pie. Así que estuvo muy agradable escuchar Let it Happen tirado en el polvosísimo suelo, o disfrutar de Elephant, su nuevo sencillo Patience o mi favorita, Why won´t you make up your mind?

Una alarma de viejo lobo de mar, en el que el mar son los festivales, me hizo sugerir a mis acompañantes el salir un poco antes del final de Tame Impala, para aprovechar una salida rápida. Fue una buena elección ya que en menos de 15 minutos, estábamos ya sobre el Periférico y Av. Vallarta. Cosa que no fue para nada la suerte que corrieron los miles de personas que optaron por tomar Uber a la salida. Me comentan que hubo hordas de personas que emulaban muertos vivientes, sí, zombies al estilo The Walking Dead, tratando de salir de las inmediaciones del Estadio Akron, para llegar al periférico y tratar de pescar un taxi que los sacara del lugar. Terrible que después de una experiencia tan liberadora y extasiante como lo es un festival de música, tengas que salir de ahí cual pesadilla post-apocalíptica. Un punto sumamente delicado para futuras ediciones, te hablo a tí, @coronacapitalguadalajara.Corona Capital Guadalajara

Irremediablemente y sujeto al cartel de 2020, ahí estaremos para evaluar las mejoras y atestiguar los avances, en esta persecución interminable de quienes amamos la música.

El Roxy 2019 y el peso de la Nostalgia

 

1994. Era el auge del grunge en el mundo entero. Después de que Pixies y Nirvana abrieran las puertas, muchas otras bandas siguieron alimentando a ese género llamado “alternativo”. Grupos como Stone Temple Pilots, Smashing Pumpkins, Jane´s Addiction, Soul Asylum, Candlebox o Red Hot Chili Peppers, pertenecían a la rotación diaria de videos en MTV. Eran los años dorados de una juventud que abrazaba el look desgarbado con camisas de franela, vestidos floreados y botas Dr. Marteens. Eran los Noventas.

Muchos de los asistentes al Roxy 2019 pudimos revivir parte de el espíritu de los 90´s; parafraseando a la sátira que Portlandia hace en su canción de entrada, estuvo vivo en Guadalajara, al menos por una fresca tarde de febrero.

El primer grupo que pude ver fue Nacha Pop. Cierto, este grupo se cuela un poco de finales de los 80s. Sin embargo, yo recuerdo cómo me gustaban sus canciones de rock en español. Me encantó escuchar “Asustado Estoy”. Gracias al soundtrack de Y tú mamá También Amores Perros (Gracias, Jorkas por la corrección), “Lucha de Gigantes” logró colarse en generaciones más nuevas. El mismo Nacho García reconoció lo anterior, diciendo que esta canción es ya más de los mexicanos, antes de tocarla. Recordaron también a Antonio Vega, vocalista original de la banda, quien falleció en 2009. Nacha Pop fue una excelente opción para dar inicio a la vuelta al tiempo que significó el Roxy 2019.

Un acierto que tiene el Roxy es tener los dos escenarios lado a lado y alternar a los actos, de tal forma que una banda le sigue a la otra y no tienes que correr de un extremo al otro, o peor como en el Corona Capital, elegir entre una banda u otra. Así que siguió inmediatamente Soul Asylum. Uno de los videos más significativos de la época es el de Runaway Train, que trata acerca de adolescentes y niños que huyen de sus casas escapando situaciones de abuso y violencia doméstica, o simplemente desaparecieron. Incluso presentaban fotos de casos reales que a mi me impactaron mucho. Dave Pirner, el vocalista, sigue con el look grunge. Pelo largo y camisetas. Misery es mi canción favorita de ellos, y la cantaron.

Future Islands, casualmente la banda más nueva del cartel, fue la siguiente. Ya para entonces, la tarde empezaba a refrescar. El atardecer caía mientras que Samuel Herring desgarraba su voz cantando sus éxitos. Una característica especial de esta banda es precisamente el nivel histriónico de su vocalista. Samuel golpea el micrófono, se tira al piso, canta con voz gutural mientras que las melodías se mantienen suaves y agradables. Yo realmente me emociono mucho con los vocalistas que transmiten la vibra de sus canciones, como si las cantaran por primera vez.

Adrian y yo nos conocimos en 1995. Entramos a trabajar al Sirloin Stockade y desde entonces hemos sido grandes amigos. Ayer me dio mucho gusto poder disfrutar del festival con él. Debo confesar que nunca fui muy fan de 311. Así que mientras tocaban, fuimos a la zona gourmet para cenar. Algo que el Festival Roxy tiene como parte de sus atractivos, es la oferta gastronómica. Siempre invitan a los restaurants en boga de la ciudad como La Panga del Impostor, Chacho o Mui Mui. Este año tocó la gastronomía de Yucatán como invitado. Desgraciadamente, creo que una falla es el tiempo de espera. Recuerdo el primer año, donde había filas larguísimas para comprar comida. En un festival, lo que quieres hacer es acortar tiempos de espera para comprar cerveza o comida, o ir al baño, porque corres el riesgo de que empiece a tocar tu banda favorita. Sin embargo, este año noté mas fluidez y disfruté de un burrito de Chancho que salió rapidísimo.

La banda tributo a The Beatles supo transmitir un ambiente de hermandad. Recordaron a John Lennon y enaltecieron la importancia de The Beatles, diciendo que sin ellos, probablemente estarían personificando a The Monkees.

Llegó el tiempo para Caifanes. No se puede negar que los eternos problemas entre Saúl Hernández y Alejandro Marcovich se notaron durante su presentación. Yo no sé si Saúl continúe con problemas con su voz, pero definitivamente no se vio mucho entusiasmo en su interpretación de manera general. Canciones que cantaba a la mitad, energía diezmada, que a final de cuentas toleramos debido al gran peso que una banda como Caifanes tiene en nuestra memoria colectiva. Fue por eso que cada uno de sus éxitos fue coreado por los asistentes y la ovación en especial para Sabo Romo, quien ha sabido continuar con su trayectoria y proyectos como el Rock en tu Idioma Sinfónico.

La razón principal por la que decidí ir al Roxy fue sin duda motivada por Bush. De todas las bandas de los 90s, Bush era una de mis favoritas. Sixteen Stone fue un album que me encantaba y lo escuchaba muchísimo. No se puede negar que Gavin Rosdale es un hombre muy atractivo, y terminó casándose con una de mis ídolas de esas épocas: Gwen Stefani. Sí, el matrimonio terminó hace algunos años, no todo en la vida es el final feliz, o sí, solo no como nos lo contaron. En fin, el chiste es que yo esperaba con ansias escuchar en vivo Little Things, Machine Head, Greedy Fly, Everything Zen y por supuesto, Glycerine y Come Down. Gavin no decepcionó y por el contrario, me parece que fue uno de los grandes protagonistas de la noche. Gavin hablaba en español y derrochaba carisma, rockeando como los grandes. Sin duda fue mi acto favorito.

Para muchos otros, Live fue la banda que nunca pensaron ver en vivo, y sin embargo, gracias al Roxy, pudieron disfrutar. Recuerdo haber escuchado mucho acerca de los problemas que tuvieron de manera interna los miembros de Live durante la primera década de los 2000. Tal vez por eso, esta banda no tuvo el éxito que podrían haber tenido. La voz de Ed Kowalczyk sigue tan poderosa y nítida como la recordamos. Haber escuchado I Alone, All Over You y, desde luego, Lightning Crashes fue un deleite.

Finalmente, tocó el turno de Stone Temple Pilots. La pérdida de Scott Weiland sigue doliendo. Scott fue uno de los pilares del movimiento Grunge-Alternativo y posteriormente de otros proyectos como The Velvet Revolver en los años 2000. Su voz y magnetismo era inconmensurable. Su muerte en 2015 fue un golpe más en el cementerio de grandes del Rock, que tristemente seguiría Chris Cornell. Sin embargo, la banda sigue haciendo tour y tocando los temas que nos forjaron como generación. Plush, Big Empty o Interstate Love Song serán himnos que cantaremos, no importa quién sea el vocalista. Scott Weiland se sintió presente esta noche en el Roxy.

La nostalgia vende, sí. Pero también nos alienta a mirar al futuro con confianza. Nos recuerda lo lejos que hemos llegado en nuestros caminos, nos trae viejos tiempos y nos hace abrazar al adolescente de 17 años que se preguntaría, ¿En dónde y con quén estaré en veinte años? Yo anoche estuve muy contenta de estar con Adrián y ver a tantos amigos queridos de esa época. Me alegro por el camino que he recorrido, y que volvería a trazar sin cambios.

Bauhaus y su 40 aniversario en Guadalajara

El pasado 12 de enero, Bauhaus se presentó en el Teatro Diana para celebrar su 40 aniversario. Aquí tenemos la reseña del buen Javier Audirac, quien estuvo ahi para tan especial fecha y nos compartió su experiencia.
Por Javier Audirac
Todo aquel que se jacte de ser seguidor del post-punk, no puede evitar temblar de emoción al ver un cartel que anuncia los 40 años de Bauhaus. Más aún, con 2 de sus integrantes originales ejecutando de pe a pa, el extraordinario “In the Flat Field”.
Los vampiros se regocijaron todavía más, dado a que en la anterior visita de este par de criaturas de la noche, (RoxyFest 2018) la luz del sol era insoportable, poco grata para presenciar una ceremonia carente de luminosidad.
img_7006
Roxy 2018.
Me declaro detractor de las bandas tributo, sobre todo, de aquellas que incluyen miembros originales de las mismas en total decadencia, tratando de re encender hogueras consumadas.
Acudí a mi muy querido Teatro Diana, la noche del pasado sábado, por el mero gusto de disfrutar en su totalidad, uno de mis álbumes predilectos.image 1-20-19 at 16.30
A las 21 h. apareció en escena Birdhaus – grupo invitado a abrir la velada – con su exquisito pop espacial lánguido audiovisual, poco más de media hora de deleite auditivo, cada vez me gustan más.
El público comenzaba a ingresar al teatro, dio su voto de confianza a los jóvenes de casa, al término de su presentación, ya estaba el inmueble a la mitad de su aforo.
image 1-20-19 at 16.30 (1)
Unos minutos de espera, luces fuera, los oscuros a escena, la “Homage tu Puvis de Chavannes” de Duane Michals proyectada en gran formato, el aquelarre ¡listo!
“Double dare” rompiendo el silencio, la gran emoción de todos los asistentes – a pesar de los problemas de audio – Murphy sigue cantando magnánimo, como antaño.
image 1-20-19 at 16.30 (2)
“A God in an Alcove”, “Spy in the Cab”, “St. Vitus Dance” y “Stigmata Martyr”, las más ovacionadas,
El Maestro aun posee la vitalidad de un adolescente, J Haskins, poco expresivo, pero irradiaba alegría. Para cuando el recuento de ITFF culminó, aquello era un pandemonio, que fue serenado con la hipnótica “King Volcano”.
“Burning from the inside”, “Silent Hedges”, para llegar a la escala más sublime de la noche, “Bela Lugosi’s Dead”, la muchedumbre coreó eufórica la lúgubre sentencia, vida eterna al Rey-de-todos-los-Dráculas.
Image 1-20-19 at 16.31.jpg
“She’s in Parties”, “Kick in the Eye”, la fiesta proseguía, bailes frenéticos por todo el inmueble.
Los homenajes magnánimos, “Severance” a Dead Can Dance, y el broche de oro “Ziggy Stardust”, siempre a su medida el personaje de Mesías Leproso.
Misión más que cumplida, ojalá si llegan a los 50, Ash, y el otro Haskins, estén con ellos en escena.
                  Image 1-20-19 at 16.52.jpg                                                                                                                            JA

All Things Must Pass

Fracasa quien no lo intenta. Fracasa quien no se divierte en el proceso. Fracasa quien no aprende de las experiencias.

Alex y yo empezamos Radar con el propósito de abrir un espacio para gente como nosotros. A quien le gustara el mismo tipo de música. Un poquito alejado del pop, con las letras más complejas, las distorsiones acorde a lo que escuchamos dentro de nuestra cabeza. Nos gusta salir de la norma. Pero no podíamos hacerlo solos. Te necesitábamos a ti.

A quien respondió al llamado, a los que buscaban un oasis alejado de lo que la mayoría escucha. A ti que respondiste y te sentaste en nuestra mesa, te queremos agradecer.

Para ti preparamos la mejor comida que Uzi, Carlos, Jesús y Neto lograron en cada platillo que servían. Quisimos poner en tu mesa las mejores Fish & Chips de la ciudad. Hicimos del Amy (over a Raspberry-Winehouse-Montero Reduction, su nombre completo), el pastelito de chocolate consentido de muchos. Quisimos ofrecer cervezas artesanales, interesantes y complejas, de las que se disfrutan despacio, con el olfato y el gusto intensificado. Y por qué no, una refrescante Corona o Victoria. Tomar una copa de vino o tres, sin que te doliera el bolsillo, ya lastimado por la maldita gasolina. Calentar tu alma en diciembre con un Mulled Wine. Sin ti, no lo hubiéramos logrado.

Quisimos congregar a los mejores selectores de la ciudad, melómanos colectores de canciones y discos, que solo buscan en dónde practicar su deporte favorito: poner música. A nuestros amados DJs residentes (Jorkas, Lou, Hector, Craig, Pixie, Bola y Audirac) les tenemos un agradecimiento enorme, así como a quienes tocaron una, o cinco veces (Mariola, Carmela, Daniel, Alex Torres, El Tona, André y Andrés, o The Shivas!): gracias por haber hecho de Radar Records un espacio con 219 sets, que equivalen a más de 40,000 minutos de música. Oro molido que se queda para la posteridad. ¡Gracias infinitas por haber sido el soundtrack de todos nosotros!

A los que cada mes llegaban al llamado del Record Club Party: Victoria, Daniel, Carlos, Paulina, Sol y muchos más, gracias por habernos prestado sus discos y haberse apropiado de las tornamesas en esos sábados tan agradables.¡Conocimos mucha música gracias a ustedes! A Vicky, Daniel y Carlos, una vez más les agradecemos su presencia en estas últimas semanas, así como el pastelito increíble que hicieron para compartir.

A quienes que se volvieron amigos entrañables, esos clientes que nos visitaban cada semana, incluso varios días seguidos, cuando la barra estaba tranquila y había tiempo de platicar y conocernos. Gracias a Arturo, Magali y Espárrago #elelelperrito, Gerry, Jeremy, Poncho, Aldo, y a los fieles fans de la NFL que disfrutaban cada partido con nosotros, como Joaliné, Arturo, Servando y Audirac. A los que nos acompañaron en nuestros especiales para Morrissey, The Cure (o cuando me convertí en Robert Smith, llegando a la cúspide de mi vida de Fan) o El Thin White Duke (o cuando Audirac se convirtió en el Black Fat Dude), o quienes acudieron a nuestros tributos póstumos para David Bowie, Prince, Chris Cornell, o Dolores O´Riordan. ¡Qué noches tan especiales vivimos juntos!

A las chicas que encontraron en Radar un espacio en donde se sintieran seguras para ir solas, estar en la barra como Sol, o como Lizet, que llegaba a dibujar por horas en compañía de una Stout y un postre. Eso hablaba mucho de lo que logramos ser todos como comunidad. Un lugar respetuoso y amigable, donde todos íbamos a pasarla bien, y donde las amistades se daban solas.

A los grupos de amigos que se reunían en Radar para reuniones de trabajo o para celebrar su cumpleaños, como Álvaro & Co, Mario, Montse, El Niño y Fabiola, Jonás, Magali, y Tara, Toño y El Bola, Sandra y cómo olvidarlo, a José Manuel, quien ¡le entregó el anillo a Vero una linda tarde de martes en la mesa L1, acompañado de un Boing y un Amy! A Pablo y Ana, grandes apasionados de la cerveza artesanal y las Fish & Chips.

A Lou y Héctor, quienes estuvieron con nosotros desde el principio y quienes son responsables del espacio inconfundible que tomó vida propia gracias a su visión y ejecución. ¡Gracias por haberse convertido en parte esencial de Radar y haber permanecido con nosotros hasta el final!

A nuestras familias y amigos de toda la vida: gracias por apoyarnos y estar siempre ahí: Juan Vicente, Ily, Migue y Diego, Ana Mari, Jose Alberto y Ceci; A Cecilia nuestra paciente inversionista, a Maty, Jorge, Ale, Manolo, Nicole y Rodrigo, Adriana, Miguel y Sebastián, y los demás que nos acompañaban con sus buenas vibras y ánimos desde lejos. Gracias Berna y Maya, Amy (sí, del pastelito Amy) y Super; a mis queridos Perros: Jorkas, Lore y Matías, Adrián y Vania, Alejandro, Cobi y Pablo. el James y Paraíso Perdido por engalanar nuestro espacio con sus libros. Michelle,  Miguelito y Polita (ChaPolita) y el Clan López. A Willy The Hater, a Lester y Checo, el Jarrón Azul y a quienes nos dieron un like, una visita o unas palabras de ánimo para seguir. A partir de ya, les avisamos que tenemos los fines de semana libres :).

Finalmente, queremos agradecer a Pablo, quien fue nuestro soporte en estos casi dos años: El gran peso de Radar lo llevamos juntos y sin ti, no hubiéramos podido llegar al final con un poquito de cordura. Gracias a Mauricio por hacer nuestros fines de semana más fáciles y amenos, y de nuevo a la banda pesada de Cocina: Uzi, mi fiel defensor y brazo derecho, quien, aunque tenga la cabeza y las llaves de su moto en cinco lados diferentes, siempre sacó adelante la chamba con una gran actitud y enorme corazón. Charly que fue nuestro primer empleado y nuestra última contratación, fuente interminable de todo lo relacionado a eso de los Comics y Las Tortugas Ninja; a Chuy que nos enseñó tanto en temas alienígenas y cuidarnos de comida-robot, a Neto que aparte de cocinar, nos diseñó nuestro Damon Albarn de la puerta de cocina, y a José, que llenó de pizza y literatura la cocina. ¡Tuvimos un gran, gran equipo de trabajo. A donde sigan, les deseamos lo mejor!

Ahora es tiempo de cerrar nuestras puertas y dejar este espacio físico a alguien más. Otros proyectos, otros sueños en esta ciudad que lo que tiene de bella lo tiene de difícil. ¡Eres dura, Guadalajara, pero te amamos!

Pero la música no termina. Para nosotros y para ti, la música seguirá rigiendo nuestros mejores y peores momentos. La música seguirá siendo nuestro oasis, tormento, escondite, bálsamo y motor. La música seguirá siendo la salvación que siempre nos traerá a flote. La Música seguirá siendo nuestro Radar.

Radar Records

Music is my Radar!

Para Dolores

Eran los años dorados de MTV. 1993 para ser exactos, cuando una de las pocas maneras de conocer nueva música era en el radio, visitar tu tienda de discos, o por medio de los videos de rotación continua. Fue así que conocí a los Cranberries con su sencillo “Linger”. Se trataba de un video a blanco y negro, hipnotizante y hermoso. Desde los primeros momentos del video, quedabas prendado de las imágenes de bellas y voluptuosas mujeres, pero en el fondo se encontraba Dolores O´Riordan, con su pequeña silueta y pelo corto, contrastando con su impactante voz.

En vivo, Dolores llenaba el escenario. Ella cantaba encorvada, con movimientos histriónicos y nerviosos. Dolores era un torbellino que estremecía. Vale la pena ver el concierto en Paris de 1999 si no sabes a lo que me refiero.

The Cranberries Live in Paris, 1999

Ya con su segundo album, y mi favorito: No Need to Argue, la banda trajo un sonido más contundente, político y personal. Zombie, que fuera uno de sus más grandes sencillos vino a romper su esquema suave con la distorsión de guitarras, representando el estruendo de las bombas y los conflictos en Irlanda del Norte. De manera extraña, en lugar de desentonar con el resto del álbum, vino a ponerle el toque exacto para ser un álbum catártico y personal.

Dolores escribió la mayoría de las letras de The Cranberries, evocando temas tan íntimos como el abuso sexual que ella misma sufrió, en Fee Fi Fo (Bury the Hatchet), o Salvation (To the Faithful Departed), invitando a la sobriedad que ella misma se impuso en una época en donde despertaba en medio de cuartos de hoteles completamente destruidos, y darse cuenta que ella había sido la ocasionadora.

Durante mi adolescencia y veintena, las melodías de The Cranberries siempre estuvieron presentes en momentos clave. Voy a hacer una muy temeraria aseveración y diré que para mi, Dolores O´Riordan fue como nuestra Stevie Nicks. Mujeres con una mística y voz única, que se llevaron de calle a los miembros de sus respectivas bandas y cuyas melodías trascenderán generaciones. Recomiendo que escuches No Need to Argue (No Need to Argue), una melodía en la que Dolores se despide de una relación, recordando momentos tan íntimos y simples como estar viendo tele en el sofá. Dolores fue una mujer que sufrió desordenes alimenticios, alcoholismo y fue diagnosticada con bipolaridad. Ella siempre usó su instrumento para tratar de liberarse de sus demonios y nunca paró de hacer música y cantar sus melodías. De corazón deseamos que ahora se encuentre en paz.

Hasta siempre, Dolores.

No Need to Argue, live in Jools Holland

 

 

 

Lo mejor de 2017

Por Paloma Infanzón.

Como cada año, tenemos nuestro conteo de la música que nos acompañó en 2017. Iniciamos con mi lista.

  1. Daughter / Music From Before The Storm

Elena Tonra tiene una talento especial para cantar melodías tristes y melancólicas. Su tono de voz es perfecto para transmitir emociones de tristeza, anhelos y amor, muy latentes en la adolescencia.

No extraña entonces que los creadores del videojuego Life Is Strange, pidieran a Daughter que hicieran el soundtrack de su segunda parte: Before the Storm. Sin meternos en temas del videojuego, que no es nuestra especialidad, podemos comentar que se trata de una adolescente de nombre Chloe Price. Elena se aprovechó de sus recuerdos para canalizar los sentimientos de pérdida, soledad y tristeza que tienen un hilo conductor en la historia del videojuego. En sus propias palabras, Elena cuenta:

“Quise crear una canción para Chloe, al mismo tiempo pensando en mi propia experiencia como adolescente. Para mí, habla acerca de esos sentimientos aplastantes de verguenza. Es una cancion para la amistad y una canción para primeros amores. Cuando alguien quien te gusta está en tu “estúpido cuarto”, donde todo lo que pensabas que estaba “cool” ahí, se derrite a tu alrededor. Ser adolescente puede ser una época muy solitaria. Lo fue para mi de muchas maneras pero también quería que los coros se sintieran un poco como el grupo de amigas que yo tuve en la escuela, todos mis adorables amigos que me sacaron de mi soledad interna.”

Recomendadas: Glass, Burn it Down, All I Wanted, Dreams of William.

2. Björk / Utopia

Mientras que Vulnicura fue el disco de ruptura de Björk, Utopia sirve de resurgimiento emotivo. Ella misma ha dicho que es su álbum de dating. Björk vuelve a colaborar con Arca, el productor venezolano con quien trabajó en Vulnicura. En este disco, las canciones tienen una estructura que se aleja un poco del sentido tradicional. Börk dijo en una ocasión que ella hacía canciones pop, pero pareciera que sus melodías se vuelven más complejas con cada álbum. Esto puede hacer que sus fans clásicos desistan de escuchar el álbum. Utopia sigue por esta nueva línea, en él, Björk hace uso de diferentes instrumentos como la flauta y sintetizadores, sonidos ambientales, coros y su maravillosa voz, que crean atmósferas que sirven para que Björk cuente sus historias. Historias de amor, de disputas legales, de sexo y atracción, familia y nerds musicales intercambiando mp3s. Es un disco con muchos colores que se va desenvolviendo con cada escuchada.

Recomendadas: Arisen My Senses, The Gate, Body Memory,

https://open.spotify.com/embed?uri=spotify:album:5jmqVOc5CjD9Elymf2aZjd

3. Ryan Adams / Prisoner

En algunas ocasiones, las rupturas emocionales sirven de inspiración para grandes obras. Los artistas ayudan a sanar sus heridas por medio de su arte. En el caso de la música, pasa lo mismo. Ryan Adams se divorció en 2016 de Mandy Moore. ¿Habrá ido a terapia? ¿o solo agarró su guitarra y se puso a componer? De cualquier forma. El resultado es un disco cargado de nostalgia, riffs tan de los 80´s que incluso John Mayer twiteó estar recibiendo mágicas vibras del Hysteria de Def Lepard, lo que agradó a éstos últimos. Prisoner se escucha como un clásico instantáneo. De esas melodías que sanan heridas y acompañan en los momentos de ruptura amorosa.

Recomendadas: Do You Still Love Me, Doomsday, Anything I Say To You Now, Shiver And Shake.

https://open.spotify.com/embed?uri=spotify:album:4jldY4eFDSoZua0KBCp6KH

4. The War On Drugs / A Deeper Understanding

Adam Granduciel, el vocalista de The War On Drugs nos vuelve a deleitar con su voz melancólica, ahora con el segundo álbum de la banda que una vez creó con Kurt Vile. War on Drugs se ha caracterizado por los arreglos de guitarra y sintetizadores que nos recuerdan a las melodías del recien fallecido Tom Petty. Canciones de carretera, grandiosas y reflectivas. A Deeper Understanding es una continuación del estado en el que nos dejó Lost in the Dream. En 2017, seguimos soñando con The War On Drugs.

Recomendadas: Up All Night, Pain, Knocked Down, In Chains.

https://open.spotify.com/embed?uri=spotify:album:4TkmrrpjlPoCPpGyDN3rkF

5. Priests / Nothing Feels Natural

Si sentías que esta lista se estaba poniendo muy “adulto contemporáneo/softie” te tengo esta dosis de punk surgido de Washington, DC. Priests llegó a medio año con este álbum lleno de energía y letras cargadas de críticas sociales y políticas. La vocalista Katie Lee Greer tiene una fuerza y dinamismo vocal que puede dejarte exhausto. Recomendamos que vean cualquiera de sus presentaciones en vivo, en especial el de Primavera Sound, en donde tocaron ¡a las 4 am!. En su disco debut se pueden encontrar canciones muy diversas, no debes engañarte al escuchar la primera canción, Appropriate, el mejor ejemplo de la potencia del grupo, y pensar que no encontrarás melodías más sombrías como No Big Bang, en donde la baterista Daniele Daniele serenamente recita desgarradoras imágenes del orden del caos que puede ser el proceso creativo, en donde tu mente se vuelve un cohete. Este disco es así, inteligente, caótico, hermoso y contestatario. Queremos más sermones de estos Priests.

Recomendadas: JJ, Leila 20, No Big Bang, Nothing Feels Natural.

Priests en Primavera 2017

Otros cinco:

6. Cigarrettes After Sex / Cigarrettes After Sex

Recomendadas: K., Apocalypse, Sweet, Flash.

7. Beach Fossils / Somersault

Recomendadas: This Year, May 1st, Down The Line, Be Nothing.

8. King Krule / The Ooz

Recomendadas: Biscuit Town, Dum Surfer, Emergency Blimp

9. Slowdive / Slowdive

Recomendadas: Star Roving, Sugar for the Pill, No Longer Making Time

10. Bonobo / Migration

Recomendadas: Migration, Break Apart (Ft. Rhye), No Reason (ft. Nick Murphy)

Top 10 de Alex

1.- Ulrika Spacek /Modern English Decoration
2.- King Gizzard & The Lizard Wizard / Sketches of Brunswick East
3.- LCD Soundsystem / American Dream
4.- Slowdive / Slowdive
5.- Chaz Bundick Meets the Mattson 2 / Star Stuff
6.- Kelly Lee Owens / Kelly Lee Owens
7.- Mark Lanegan Band / Gargoyle
8.- King Krule / The Ooz
9.- L.A. Witch / L.A. Witch
10.- Daniele Lupi & Parquet Courts / Milano